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Pasar los badenes de lado con una sola rueda: ¿Por qué este truco daña más tu suspensión?

Pasar los badenes de lado con una sola rueda: ¿Por qué este truco daña más tu suspensión?

Pasar los badenes de lado con una sola rueda, es uno de los gestos más repetidos en las calles y urbanizaciones de cualquier ciudad.

La idea consiste en aproximarse a uno de esos molestos badenes o reductores de velocidad y, en lugar de pasarlo con el coche recto, realizas un sutil desvío de la trayectoria.

Con esto, el objetivo es colocar el coche de tal manera que solo las ruedas de un lado (las izquierdas o las derechas) pasen por encima del resalto, mientras que las del lado contrario se deslizan plácidamente por el asfalto plano.

Y claro, a simple vista, este «truco» parece una genialidad de la conducción eficiente.

Básicamente porque, el razonamiento que hace la mayoría de los conductores, es puramente matemático: «Si paso solo con la mitad del coche por el badén, le ahorro al vehículo el cincuenta por ciento del impacto y protejo la suspensión».

Sin embargo, en el ámbito de la dinámica de chasis, este hábito es un error absoluto.

Porque, lejos de aliviar el sufrimiento de los componentes del tren de rodaje, esquivar los badenes de lado somete a la suspensión, a la dirección y al propio chasis a un esfuerzo de torsión asimétrica extremadamente perjudicial.

Y lo que parece un método para esquivar averías es, en realidad, la vía rápida para desalinear el coche y acortar la vida útil de tus amortiguadores.

Por eso, desde Talleres Claxon, te contaremos con pelos y señales por qué no es un buen truco pasar los badenes de lado con una sola rueda.

¿Por qué pasar los badenes de lado con una sola rueda es perjudicial?

Para entender por qué este truco es perjudicial, primero antes que nada debemos analizar cómo se diseñan los sistemas de suspensión de los vehículos actuales.

Fíjate.

El chasis de un coche está pensado para trabajar bajo principios de simetría y reparto homogéneo de cargas.

Y, cuando el coche afronta un badén completamente de frente, de forma perpendicular, las ruedas izquierdas y derechas suben exactamente al mismo tiempo y a la misma altura.

En este escenario idóneo, el impacto y el peso del coche se distribuyen de manera equitativa entre los dos amortiguadores y los dos muelles de cada eje.

La energía del resalto se disipa verticalmente de manera limpia hacia las copelas superiores de la suspensión.

Aunque, si lo haces mal, es decir, que pases el badén con una rueda, puedes averiar la barra estabilizadora.

¿Para qué sirve una barra estabilizadora?

Esta pieza es una barra de acero elástico en forma de «U» que conecta físicamente la suspensión de la rueda izquierda con la de la rueda derecha de un mismo eje.

Su única misión es evitar que el coche se incline demasiado en las curvas (el balanceo de la carrocería) mediante la transferencia de fuerzas de un lado al otro.

Y, cuando pasas un badén en línea recta, ambas ruedas suben a la vez.

Básicamente porque, como la elevación es simétrica, la barra estabilizadora simplemente pivota sobre sus casquillos de goma sin retorcerse. No hay tensión interna de torsión.

Sin embargo, cuando pasas el badén con una sola rueda, obligas a esa suspensión a comprimirse drásticamente mientras que la del lado contrario permanece completamente estirada en el asfalto plano.

Esto somete a la barra estabilizadora a un esfuerzo de torsión brutal: la barra intenta forzar a la rueda que está abajo a subir, y viceversa, generando una resistencia y una tensión interna masiva en todo el eje.

Los componentes que destruyes al «esquivar» el badén con una sola rueda

Lo primero que debes tener claro es que, la física de la torsión asimétrica, no se limita a la barra estabilizadora.

Se traslada de inmediato en forma de estrés mecánico a varios componentes elásticos y articulaciones del tren de rodaje que no están preparados para asimilar impactos laterales o asimétricos en parado o baja velocidad.

Algunos de los componentes que puedes destruir al esquivar el badén son estos:

Bieletas y casquillos de la barra estabilizadora

La barra estabilizadora se une a los amortiguadores o a los brazos de suspensión mediante unas pequeñas barras de acoplamiento llamadas bieletas o tirantes de suspensión.

Estas piezas tienen rótulas en sus extremos que sufren un tremendo esfuerzo de cizallamiento cada vez que pasas un badén con una sola rueda.

Y, al retorcer la barra estabilizadora de forma violenta y asimétrica, las gomas protectoras de las bieletas se agrietan, las rótulas cogen holgura y el sistema empieza a emitir un molesto traqueteo metálico cada vez que circulas por calzadas irregulares.

Asimismo, los casquillos de goma que sujetan la barra al chasis se desgastan de forma prematura, dando origen al clásico y desagradable ruido a «cama vieja» al pasar por resaltos.

Silentblocks y rótulas de suspensión

Los brazos de suspensión de tu coche guían el movimiento de las ruedas mediante casquillos elásticos de goma de alta resistencia (silentblocks).

Y, al pasar un badén de lado, el impacto sobre la rueda que sube no es puramente vertical, sino que se genera una fuerza de empuje lateral y diagonal muy violenta.

Por tanto, los silentblocks están diseñados para absorber oscilaciones longitudinales y verticales, pero toleran muy mal la torsión lateral asimétrica.

Básicamente porque, al obligar al brazo de un solo lado a soportar el peso del vehículo en un ángulo forzado, la goma interna del silentblock se desgarra de forma prematura.

Esto provoca que la rueda pierda su correcta alineación, haciendo que la dirección se vuelva imprecisa y que los neumáticos se desgasten de forma irregular.

Fatiga estructural del chasis

Los coches actuales emplean carrocerías monocasco de acero o aluminio que, aunque son extremadamente rígidas, tienen un límite de flexibilidad elástica.

Y, al golpear un badén de lado, transmites un impacto seco a una sola de las torretas de suspensión (copelas).

Esto genera un par de torsión en la estructura del vehículo, obligando al chasis a flexionarse milimétricamente en diagonal.

Con el paso de los años, este hábito continuado termina fatigando los puntos de soldadura del chasis y los anclajes de las copelas de los amortiguadores, lo que puede provocar la aparición de grillos y ruidos estructurales en el habitáculo que son imposibles de eliminar.

Si te quieres asegurar de que tu chasis trabaja con la precisión y suavidad del primer día, te invitamos a pedir cita en Talleresclaxon.com.

Conduce con suavidad, pasa los badenes de frente y confía el cuidado de tu coche a manos expertas.

¿Sueles pasar los badenes de lado con una sola rueda?

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